El texto “más allá de ver está el
mirar” de Fernando Vásquez abordado en el marco del curso artes, estéticas y
educación me causó mucho impacto, puesto que me abrió una nueva mirada a todo
aquello que me rodea y que generalmente dejo pasar desapercibido.
El primer apartado me impactó mucho
dado que hace diferencias entre conceptos que yo había tomado como iguales
durante toda mi vida, ahora entendí que la cara y el rostro son conceptos
diferentes así como también la máscara.
Al hablar de ver y mirar, también las
llegué a considerar palabras sinónimas dentro de la retórica del español. Sin
embargo al leer el documento pude establecer diferencias entre lo intencional y
lo inmediato.
Avanzando en la lectura en el
apartado numero tres pude comprender de forma clara y directa la relación entre
la mirada del hombre y la estética que se establece con esta, así como la
presunción de belleza que se establece al mirar algo.
Dos conceptos que me llamaron mucho
la atención dentro del texto fueron los de “miradas pesadas” y miradas
livianas” puesto que he sentido todo ello en muchos lugares, familia, personas
que tienen una mirada pesada o eso es lo único que tienen para ofrecer, una
mirada pesada, llena de intimidación, de enojo. Por el contrario también tengo
esa experiencia de conocer miradas apacibles, tranquilas y liberadoras, que dan
la posibilidad de acercamiento y de interacción.
En cuanto a las miradas que me
cautivaron dentro de este texto, la principal de ellas fue la mirada amorosa,
esa que tiene la posibilidad de sembrar, la hermosa metáfora dentro del texto
en la cual la mirada equivale a una semilla, me hizo reflexionar sobre como es
mi mirada para con los demás ¿ qué siembro? ¿Qué demuestro?
Dentro de toda esta reflexión que me
deja el texto he tratado de analizar mis miradas, mi forma de mirar y lo que
quiero transmitir a los demás con ella. Nunca he querido ser una mirada vacía,
imposible ni para mi familia, ni para
mis amigos y mucho menos para mis estudiantes. He tratado siempre de tener una
mirada cálida, sin embargo hay momentos en los que por mis sentimientos y las
circunstancias es difícil.
En el momento, me preocupo mucho por
lo que pueda transmitir mi mirada a aquellas personas que me ven, que están en
contacto conmigo. Esto, como maestra es una hermosa y excelente enseñanza, pues
con la mirada le podemos decir mucho a nuestros estudiantes.
Así pues, para concluir, la lectura
de este texto aportó tanto a mi formación docente como a mí como sujeto, lo que
poco logran hacer documentos académicos.




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